El plomo es un metal pesado que, durante muchos años, se usó para fabricar pinturas y tuberías; en la gasolina, y en otros muchos artículos, incluidos los juguetes infantiles. Ahora, un estudio realizado en México ha demostrado que la exposición al plomo de niños de entre uno y cinco años influye negativamente en su capacidad de memoria en la adolescencia. Estos resultados se añaden a los de otra investigación previa, en la que se constató que la presencia de plomo en la sangre de los jóvenes aumenta la agresividad de estos.