Utilizando origami de ADN, es decir, ADN plegado, científicos de Caltech (EE.UU.) han colocado con precisión moléculas brillantes dentro de resonadores de luz microscópicos, una técnica que podría utilizarse para alimentar la computación cuántica. Con el método han creado una reproducción de 'La noche estrellada', de Van Gogh, del tamaño de una moneda.