El hallazgo de unos núcleos atómicos con “forma de pera” (en teoría, todos deberían ser esféricos o elípticos) podría impulsar la búsqueda de una nueva fuerza fundamental en la naturaleza, más allá de las cuatro fuerzas ya definidas por el Modelo Estándar. Esta “nueva” fuerza, afirman los científicos, podría explicar porqué cuando se produjo el Big Bang –la gran explosión que dio origen al cosmos- se creó más materia que antimateria y, por tanto, fueron posibles todas las cosas.