El efecto de la invisibilidad. Foto: Universidad de Rochester.
John Howell es un profesor de física de la Universidad de Rochester (EEUU) que ha conseguido desarrollar dispositivos de camuflaje óptico simples y eficaces con materiales de bajo coste.
Lo ha hecho con la ayuda de Benjamin, su hijo de 14 años, y en total ha construido tres. Una de las novedades de su invento es su precio: en total, le ha salido por 150 dólares (unos 113 euros).
Como publica SINC, haciéndose eco de la noticia aparecida en la web de la Universidad de Rochester, en varios laboratorios ya se han conseguido capas de invisibilidad a frecuencias específicas con materiales especiales llamados metamateriales .
Estos materiales artificiales presentan propiedades electromagnéticas inusuales, que proceden de la estructura diseñada y no de su composición, es decir, que son distintas a las de sus componentes.
Lo ha hecho con la ayuda de Benjamin, su hijo de 14 años, y en total ha construido tres. Una de las novedades de su invento es su precio: en total, le ha salido por 150 dólares (unos 113 euros).
Como publica SINC, haciéndose eco de la noticia aparecida en la web de la Universidad de Rochester, en varios laboratorios ya se han conseguido capas de invisibilidad a frecuencias específicas con materiales especiales llamados metamateriales .
Estos materiales artificiales presentan propiedades electromagnéticas inusuales, que proceden de la estructura diseñada y no de su composición, es decir, que son distintas a las de sus componentes.
Tres métodos distintos
La novedad de los tres dispositivos de Howell y su hijo es que demuestran que se puede conseguir la invisibilidad óptica –para luz con frecuencia en el espectro visible–, barata y para objetos grandes.
Aunque, eso sí, unidireccional. Esta es la mayor limitación de los dispositivos desarrollados: sólo funcionan en una dirección de observación. En un artículo publicado recientemente en Arxiv, explican las ventajas y limitaciones de los tres métodos que utilizan.
El primer dispositivo es de plexiglás, el segundo funciona con cuatro lentes de tres dólares, y el tercero emplea un conjunto de espejos baratos, como se ve en el vídeo que han grabado para mostrar su funcionamiento.
Según Howell, que normalmente se dedica a la investigación en física cuántica, el dispositivo, aunque tiene algunos inconvenientes, es "claramente escalable a grandes dimensiones".
Una impresora 3D hace el trabajo en tres horas
Mientras Howell ha logrado abaratar la invisibilidad para acercarla a cualquiera, recientemente hemos sabido de otro invento que podría además acelerar esta posibilidad casi mágica.
Se trata de una impresora 3D que, en cuestión de horas, fabrica una capa que desvía las microondas, reduciendo la sombra y el reflejo de cualquier objeto colocado en su interior. Ha sido creada por un equipo de científicos de la Universidad de Duke, en Estados Unidos.
La novedad de los tres dispositivos de Howell y su hijo es que demuestran que se puede conseguir la invisibilidad óptica –para luz con frecuencia en el espectro visible–, barata y para objetos grandes.
Aunque, eso sí, unidireccional. Esta es la mayor limitación de los dispositivos desarrollados: sólo funcionan en una dirección de observación. En un artículo publicado recientemente en Arxiv, explican las ventajas y limitaciones de los tres métodos que utilizan.
El primer dispositivo es de plexiglás, el segundo funciona con cuatro lentes de tres dólares, y el tercero emplea un conjunto de espejos baratos, como se ve en el vídeo que han grabado para mostrar su funcionamiento.
Según Howell, que normalmente se dedica a la investigación en física cuántica, el dispositivo, aunque tiene algunos inconvenientes, es "claramente escalable a grandes dimensiones".
Una impresora 3D hace el trabajo en tres horas
Mientras Howell ha logrado abaratar la invisibilidad para acercarla a cualquiera, recientemente hemos sabido de otro invento que podría además acelerar esta posibilidad casi mágica.
Se trata de una impresora 3D que, en cuestión de horas, fabrica una capa que desvía las microondas, reduciendo la sombra y el reflejo de cualquier objeto colocado en su interior. Ha sido creada por un equipo de científicos de la Universidad de Duke, en Estados Unidos.
Referencia bibliográfica:
John C. Howell, J. Benjamin Howell. Simple, broadband, optical spatial cloaking of very large objects. arXiv (2013).
John C. Howell, J. Benjamin Howell. Simple, broadband, optical spatial cloaking of very large objects. arXiv (2013).